¿Qué es un family office? A partir de la experiencia de más de una década de trabajar en esta industria, te comparto mi propia definición: Es un grupo de personas quienes, con el mayor alineamiento de intereses, ayudan a otras a alcanzar sus objetivos de vida.
Al ser un término cada vez más usado, y considerando la función tan relevante que los family offices juegan a nivel global como una industria bien establecida y en crecimiento, conviene despejar del camino algunos mitos:
Mito: Primero debo tener acuerdos familiares (“protocolo familiar”) para después formar mi family office.
Realidad: En ocasiones así sucede, pero no es un requisito. Con frecuencia es precisamente desde el family office que se impulsa y coordina el proceso de contar con acuerdos familiares.
Mito: En el family office, habrá una función a desempeñar para cada uno de mis hijos.
Realidad: Dependiendo del caso, pudiera haber un lugar dentro del family office para los dueños o beneficiarios de un patrimonio (llamados en esta industria con el nombre de principals); por ejemplo, formando parte de un comité de inversiones. Sin embargo, los puestos dentro de un family office los deben ocupar personas preparadas y competentes para cada rol. Esto, en el mejor de los intereses de los propios miembros de la familia, si realmente se busca una continuidad del patrimonio.
Mito: El alcance de actividades de un family office es exclusivamente financiero y de negocios.
Realidad: El alcance de servicios que un family office puede brindarle a sus principals es muy amplio, incluyendo también asuntos legales, fiscales, contables, sucesorios, de formación a la NextGen, filantropía; buscando siempre facilitar los planes y proyectos de vida de los principals.
Mito: No necesito un family office porque ya mis asuntos personales son atendidos por los ejecutivos de la empresa familiar.
Realidad: Si tu familia y patrimonio ya tienen una complejidad que necesita del tiempo de ejecutivos de la empresa familiar, en mi experiencia esto es sostenible solo de forma temporal. Piensa además que los ejecutivos no tienen nada que ganar y sí mucho que perder al desviar su tiempo y atención de aquellas actividades para las que fueron realmente contratados por la empresa.
Mito: Ya tengo este gran patrimonio fuera del negocio familiar, lo que sigue es formar un family office.
Realidad: ¡Cuidado! Crear un family office no es para todo el mundo y por lo tanto debe ser un proyecto que requiere de análisis. Entre muchas razones, porque es un compromiso de largo plazo tanto de tiempo como de recursos económicos. Asegúrate de iniciar este camino por las razones y expectativas correctas.
Mito: Ya formé mi family office; ahora tendré más tiempo libre para esas actividades que siempre quise hacer.
Realidad: Si no juegas un rol activo en la gestión diaria del family office, contar con uno sí debiera brindarte de más libertad en tu agenda. Sin embargo, con o sin ese rol activo, también recuerda dedicar tiempo para continuar aprendiendo de forma permanente. Es una gran ventaja contar con gente capaz dentro del family office; sin embargo, por el bien de tu patrimonio, conviene que seas capaz de hablar un lenguaje en común con ellos, así como entender la información que te presentan.
Mito: No necesito crear un family office para mí y mi familia, ya nos atiende un multi-family office.
Realidad: Existen verdaderos multi-family offices en el mundo, aunque son pocos; los puedes reconocer si están dispuestos a asesorarte ya sea que administren o no tu dinero, tienen la capacidad de ofrecerte servicios distintos a los exclusivamente financieros, consideran la dimensión fiscal en las decisiones que te recomiendan tomar, son capaces de atender y ayudarte en todos los componentes de tu patrimonio, solo ganan por lo que cobran por brindarte estos servicios (sin recibir comisiones de otros proveedores), etc. Un verdadero famly office, ya sea single o multi, puede llamarse como tal solamente si tiene un rol fiduciario, considerando el mejor de tus intereses.
Mito: Para asegurarme de tener institucionalidad en mi family office, formaré un Consejo, como lo tengo en mi empresa familiar.
Realidad: Como principal, tú eres el primer filtro para que haya institucionalidad en el family office, lo cual también puede lograrse a través de establecer procesos definidos para la toma de decisiones. Antes de dar por hecho que necesitas un Consejo, te recomiendo responder preguntas como: ¿Qué tipo de temas estaré realmente compartiendo al consejo? ¿Qué espero obtener de un consejo? En el pasado, ¿he tenido la flexibilidad de adoptar lo que el consejo me recomienda hacer?
Mito: He sido un empresario muy exitoso en mis negocios, por lo tanto, soy capaz de dirigir mi family office con el mismo éxito.
Realidad: El dueño del equipo de fútbol no juega de portero ni el entrenador de delantero. Son roles y habilidades diferentes. Crear un patrimonio frente a conservarlo (y aumentarlo) durante varias generaciones, son dos cosas muy diferentes que requieren de talentos también diferentes. Siendo muy sinceros, son pocas las personas que realmente tienen ambas habilidades.
Artículo originalmente publicado en la Revista LEGADO, edición diciembre 2024
SOBRE EL AUTOR
- Rodrigo Rincón es autor del libro “Patrimonio y familia: hacia una mejor toma de decisiones y el rol del family office”.
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