La propiedad responsable implica tener la capacidad de actuar en el presente para asegurar un futuro compartido, asumir una visión de largo plazo que equilibre la creación de valor con el bienestar de la empresa, sus grupos de interés y la sociedad.
Mi abuelita siempre me decía: “Carlos, cuando recibas dinero, tienes que dividirlo en tres. Una parte será para ti, otra será para la escuela y otra se guardará para ahorrar. El ahorro es un guardadito. Ese guardadito no se gasta.”
Yo le preguntaba, ¿cuándo me lo puedo gastar, abue?” Ella me respondía, “Carlitos, no se gasta; se guarda y se invierte.” Conforme fui creciendo, los consejos de la abuela me ayudaron a desarrollar una disciplina de ahorro, un control de gastos y un pensamiento crítico con relación al dinero. Cuando llegó el momento, la abuela me enseñó a invertir. Esto fomentó mi toma de decisiones; me enseñó a ser responsable y co-propietario de algo mayor. Más tarde todas sus enseñanzas influyeron en mi formación profesional y la decisión de trabajar en la empresa familiar. Así que cuando mi abuelita falleció, no tuve tiempo para entender su ausencia.
El notario nos convocó a una reunión. Con la familia presente, el notario nos entregó copias del testamento. Ese día, a mis 21 años, recibí la noticia de que mi abuelita me había heredado 12% de las acciones de la empresa familiar. Entendí que ella no solo me preparaba para ser un buen inversor. Su objetivo iba más allá: buscaba desarrollarme como un propietario responsable con una perspectiva amplia. A la partida de mi abuela, esta responsabilidad, sería más desafiante: yo solo era uno de los accionistas de la empresa; ahora tenía que aprender a compartir decisiones, buscar consensos, conocer puntos de vistas y tomar decisiones colectivamente.
La propiedad responsable significa que las propietarias y los propietarios adoptan un compromiso activo de largo plazo hacia la empresa y sus grupos de interés para crear un balance entre distintos objetivos y el bien común. En este sentido, la responsabilidad va más allá de proteger el capital financiero, maximizar el valor del patrimonio y monitorear a sus directores.
La propiedad responsable se enfoca en desarrollar actitudes, comportamientos y prácticas que contribuyan de manera positiva al desarrollo de la empresa y sus grupos de interés. Esto implica insertar la ética y la responsabilidad en la manera como nos organizamos, actuamos en el presente por un futuro compartido y rendimos cuentas, para continuar siendo relevantes y sobrevivir al paso de las generaciones.
A continuación, explico cada uno de estos aspectos.
La propiedad responsable se manifiesta en “la capacidad de organizar” para tomar decisiones éticas conjuntas y operar de forma profesional, basándose en la confianza y un propósito compartido. Esta capacidad de organizar toca temas sensibles, por ejemplo:
- activar al Consejo de Administración como un espacio para tomar y confirmar decisiones estratégicas,
- definir las reglas del juego de la familia en un protocolo,
- evaluar la estrategia y su impacto económico, social y medioambiental,
- alinear la estrategia con el propósito de la familia para lograr la sostenibilidad de las empresas, y
- vivir la sucesión generacional como un proceso trasparente para lograr la continuidad.
La propiedad responsable también consiste en generar “la capacidad de actuar en el presente para asegurar un futuro compartido”, lo que deriva en salvaguardar el patrimonio familiar considerando:
- un horizonte de tiempo amplio (50 a 100 años) para desarrollar capacidades de cambio y actualización en la familia y la comunidad,
- la diferencia que la familia desea hacer en el mundo, capturada en un propósito compartido,
- las necesidades más apremiantes en las que la familia se involucrará creando soluciones empresariales e iniciativas filantrópicas innovadoras,
- la cultura de inversión responsable con orientación a largo plazo, y
- la gestión del patrimonio con miras a establecer una entidad legal para lograr la trascendencia de las generaciones al paso del tiempo.
La propiedad responsable se manifiesta en crear “la capacidad de rendir y evaluar cuentas”, para sostener la cohesión familiar, fortalecer la confianza y generar certidumbre, lo que incluye:
- compartir información y reportes del patrimonio familiar,
- compartir reportes del desempeño del negocio,
- decidir quién puede conocer y recibir información y reportes,
- emplear los criterios ASG en la toma de decisiones,
- prepararse para rendir y evaluar cuentas, y
- considerar el bien colectivo para promover y garantizar el bien de cada miembro de la familia.
La propiedad responsable entonces permite crear las condiciones para coordinar esfuerzos, así como evitar el pensamiento a corto plazo en la gestión del patrimonio. Desarrollar y adquirir conocimiento que ayuden a entender el significado de lo que se poseerá y la mejora manera de administrarlo, ayudará a establecer planes y acciones para actuar y pensar manera colectiva.
Sobre la autora
Marcela Ramírez-Pasillas es Directora Académica en el Instituto de Familias Empresarias para México y LATAM, Tecnológico de Monterrey
m.ramirezpasillas@tec.mx
Algunas preguntas para reflexionar:
¿Qué es la propiedad responsable en una empresa familiar?
La propiedad responsable implica asumir un compromiso activo de largo plazo con la empresa y sus grupos de interés. Busca equilibrar la creación de valor con el bienestar de la empresa, la familia y la sociedad, actuando en el presente para asegurar un futuro compartido y la continuidad a través de las generaciones.
¿Cómo contribuye la propiedad responsable a la continuidad de una empresa familiar?
La propiedad responsable crea condiciones para coordinar esfuerzos, tomar decisiones colectivas y evitar una visión de corto plazo en la gestión del patrimonio. También promueve el desarrollo de conocimiento, planes y acciones que permitan administrar lo que se posee y prepararse para el futuro.
¿Qué capacidades necesita desarrollar un propietario responsable?
- Un propietario responsable necesita desarrollar capacidades para:
- Organizarse y tomar decisiones éticas conjuntas de manera profesional.
- Actuar en el presente con una visión de largo plazo.
- Rendir y evaluar cuentas para fortalecer la confianza y la cohesión familiar.
- Coordinar esfuerzos y tomar decisiones de manera colectiva.
¿Cómo puede una familia empresaria gestionar responsablemente su patrimonio?
La gestión responsable del patrimonio requiere una visión de largo plazo, una cultura de inversión responsable y un propósito compartido. También implica considerar las necesidades en las que la familia desea involucrarse y establecer mecanismos que permitan la trascendencia del patrimonio a través de las generaciones.
¿Qué papel tiene la rendición de cuentas en la propiedad responsable?
La rendición de cuentas permite sostener la cohesión familiar, fortalecer la confianza y generar certidumbre. Para ello, la familia puede:
- Compartir información y reportes del patrimonio familiar.
- Compartir reportes sobre el desempeño del negocio.
- Definir quién puede conocer y recibir información.
- Prepararse para rendir y evaluar cuentas.
- Considerar el bien colectivo en la toma de decisiones.
Tal vez te puede interesar:
